Antes de que tiemble: lo que todos deberíamos tener listo (check list)

Colombia está ubicada justo en el punto donde convergen tres placas tectónicas. No es una posibilidad lejana, es parte de nuestra realidad como país. La buena noticia es que prepararse no requiere ser un experto: requiere información clara y unos minutos para actuar. Aquí te la dejamos.

Hay temas que preferimos no pensar hasta que ya es tarde. Un sismo es uno de ellos. Lo dejamos para “después”, confiamos en que “a mí no me va a tocar”, o simplemente no sabemos por dónde empezar. Y está bien, es humano. Pero también es una decisión que podemos cambiar hoy mismo, en menos tiempo del que toma leer este blog.
Si trabajas en SST, ya conoces la teoría. Este texto es para que la compartas con tu equipo, tu familia y tu comunidad, en un lenguaje que cualquier persona pueda entender y aplicar. Y si no trabajas en gestión del riesgo, este texto es exactamente para ti.
¿Por qué Colombia tiembla tanto?
Nuestro país está ubicado en la convergencia de tres placas tectónicas: Nazca, Caribe y Suramérica. Eso significa que la actividad sísmica no es un evento raro, es parte de nuestra geografía. Desde el sismo de Tumaco en 1979 hasta el del Eje Cafetero en 1999, Colombia ha aprendido —a un costo altísimo— que la preparación salva vidas.
De hecho, fue justamente el sismo de Popayán, en 1983, el que llevó a la creación del primer Código de Construcciones Sismo Resistentes del país. Hoy contamos con el NSR-10, la norma vigente. Pero una norma de construcción no reemplaza la preparación individual y familiar. Ambas van de la mano.
Lo que sí podemos controlar:
No podemos predecir un sismo. Pero sí podemos decidir qué tan preparados estamos cuando ocurra. Y esto se resume en tres momentos: antes, durante y después.
Antes:
• Identifica un área segura en tu casa y en tu lugar de trabajo (al lado de columnas o bajo muebles macizos, nunca en el marco de una puerta, eso es un mito).
• Define un punto de encuentro con tu familia o tu equipo.
• Asegura muebles y objetos que puedan caerse.
• Ten lista tu maleta de emergencias (más abajo te contamos qué debe llevar).
Durante:
• No corras, no grites, no empujes.
• Adopta la posición de seguridad: manos cruzadas cubriendo la nuca, en posición fetal.
• Busca protección en el área segura que ya identificaste.
Después:
• Verifica tu estado de salud, cierra las llaves de agua, luz y gas.
• Ve al punto de encuentro y no regreses a tu vivienda hasta que las autoridades lo indiquen.
• Haz una inspección visual antes de reingresar (grietas, inclinaciones, cables sueltos).
Tu maleta de emergencias: la tarea pendiente de casi todos
Si te preguntáramos ahora mismo “¿tienes tu maleta de emergencias lista?”, ¿qué responderías? La mayoría de las personas no la tiene, y no porque no les importe, sino porque nadie se las pidió de forma clara. Así que aquí está:
• Documentos: identificación y escrituras plastificadas, lista familiar con tipo de sangre y contactos, carné de vacunas.
• Agua y alimento: agua embotellada, comida no perecedera, platos y cubiertos, para al menos 5 días.
• Salud: botiquín, medicamentos indispensables con su fórmula médica.
• Herramientas y luz: linterna, silbato, radio con pilas, navaja, encendedor.
• Otros: muda de ropa, impermeable, copia de llaves, elementos de aseo.
Y si tienes mascotas, arma un kit aparte: agua, comida, correa o bozal, transportadora y su carné de vacunación.
Guárdala cerca de tu ruta de salida. No sirve de nada si está enterrada en un clóset.
Un llamado especial a quienes lideramos SST:
Si trabajas en seguridad y salud en el trabajo, sabes que la gestión del riesgo no se queda en un documento de cumplimiento. Se vuelve real cuando las personas a nuestro cargo —colaboradores, contratistas, sus familias— saben qué hacer en el momento en que más lo necesitan.
Esta información ya existe, está verificada y es gratuita. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) la construyó pensando en que llegue a todos. Nuestro trabajo como profesionales del sector es traducirla, difundirla y asegurarnos de que no se quede en una carpeta compartida sin leer.
Así que si haces parte de un equipo de gestión del riesgo, una brigada, un área de talento humano o simplemente lideras personas: comparte esto. Actívalo en tu próxima capacitación, en tu próximo simulacro, en tu próxima reunión de equipo.
La invitación es simple
No se trata de vivir con miedo, se trata de vivir preparados. Un sismo no avisa, pero nosotros sí podemos anticiparnos.
Así que hoy te dejamos dos tareas, y ambas toman menos de 20 minutos:
1. Arma o revisa tu maleta de emergencias.
2. Comparte esta información con alguien más. Tu familia, tu equipo, tu comunidad.
La preparación no es responsabilidad de una sola persona, es una cadena. Y entre todos la hacemos más fuerte.

Este blog está basado en la “Guía de Preparativos Ante Sismo” (primera edición, noviembre de 2024), publicada por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Presidencia de la República de Colombia. Contenido técnico original de Jefferson Stiven Pinzón Callejas, Edna Mileidy Pinzón Rodríguez y Johanna Andrea Rangel Franco (Subdirección para el Manejo de Desastres, UNGRD). Documento disponible en http://www.gestiondelriesgo.gov.co. Todos los créditos de la información técnica pertenecen a la UNGRD; este texto es una adaptación divulgativa de su contenido.

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